Enfermedad de Parkinson
La Enfermedad del Parkinson se origina a partir de la incapacidad gradual de producir dopamina, un neurotransmisor necesario para el control de las funciones motrices en el cerebro, lo que ocasiona problemas musculares y de movimiento. Por momentos, el paciente presenta entumecimiento y rigidez muscular, y le resulta difícil mover los brazos y las piernas. Con el avance de la enfermedad, el caminar puede convertirse en un proceso lento de pequeños pasos, convirtiéndose en una marcha arrastrando los pies.
Además, el paciente con Parkinson adquiere una expresión facial inmóvil y parpadea menos porque los músculos de la cara se tornan rígidos. Otro de los síntomas característicos de esta enfermedad son los espasmos musculares que causan posturas anormales, como el arqueo del pie (llamado distonia). Éstos son más frecuentes en los pacientes con enfermedad de aparición temprana. (Edades jóvenes). Los síntomas más comunes del Parkinson
- Temblor en los brazos, las manos, las piernas o los pies mientras se está en reposo. Este temblor (llamado "temblor de posición de reposo") generalmente es el síntoma principal por el que la persona consulta al médico. Además, es posible que sea más evidente en un solo lado del cuerpo y suele comprometer más a las manos que a los pies.
- Movimientos lentos o retraso breve y temporal de los movimientos.
- Problemas para mantener el equilibrio.
- Rigidez o entumecimiento de las extremidades. Puede ocasionar que la persona camine arrastrando los pies, con una marcha lenta y pasos cortos, en las etapas tempranas de la enfermedad.
El tratamiento adecuado
Anteriormente, la forma más común de atender los síntomas de Parkinson era a través de la administración de dopamina sintética; sin embargo, esta sustancia desencadena reacciones secundarias muy fuertes, por lo que se recomienda postergar su uso por varios años hasta que realmente se necesite. En los últimos años se han logrado avances importantes en el tratamiento del Parkinson que van más allá de la dopamina artificial o sintética; de estos sobresale la terapia de Boehringer Ingelheim, que es un agonista de la dopamina que estimula al organismo para que “crea” que recibe suficiente dopamina. Si usted desea conocer más sobre la enfermedad de Parkinson, presione aquí.
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